
La mente hoy está quieta, hacía mucho tiempo que no me pasaba, pero pasa. Se quedó pálida y helada.
Como el sol de esta mañana, al que se podía mirar de frente porque había niebla, era una esfera perfectamente blanca, como si el sol se hubiera helado. Lo mismo puede ocurrirle a cualquiera.
El sol congelado.

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